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En todo lo que el
hombre emprende, siempre aparece una leyenda para justificar su existencia.
El
origen del café no ha sido una excepción. Una leyenda
dice que cuando Napoleón invadió Egipto, esta infusión
conoció el mundo occidental.
Un soldado francés se trajo tres pequeños cafetos en una
fragata a la Guyana Francesa y solo sobrevivió una sola planta,
la cual fue sembrada y se dice que todas las plantas existentes en América
son descendientes de ese café.
Cabe decir que en un principio solo se usaban las hojas para preparar
una especie de té, hasta que un día se observó
a unas cabras comerse los frutos del cafeto y le produjo excitación.
Y a partir de entonces, se aprovechó el fruto del café.
Como esta leyenda corren otras muchas que subrayan la importancia que
se le ha atribuido al café a lo largo de la historia humana.
Lo que parece cierto es que el café se empezó a consumir
en las altiplanicies de Abisinia, donde crecía en forma silvestre
su modalidad llamada Arábica.
De Etiopía pasó a Arabia y a la India, probablemente a
través de peregrinos musulmanes que viajaban a La Meca, ya que
las rutas de peregrinación fueron al mismo tiempo, durante siglos,
grandes rutas comerciales.
Pero los grandes propagadores del café fueron los holandeses,
que explotaron grandes plantaciones del mismo en sus colonias de Ceilán
e Indonesia.
Ellos
fueron los importadores del cafeto y quienes lo aclimataron en los jardines
botánicos de Amsterdam, Paris y Londres, desde donde pasó
a la Guayana holandesa, al Brasil, a Centroamérica y a otros
muchos países.
Gracias a lo cual en tres siglos esta infusión ha pasado de ser
casi desconocida a convertirse en una bebida universal que Bach, Balzac,
Beethoven, Goldoni, Napoleón, Rossini, Voltaire y otros muchos
personajes de la historia han consumido en grandes cantidades y elogiado
desmesuradamente.
Para poder comprender mejor que es el café he aquí algunos datos
interesantes con el objetivo de comprender mejor a esta infusión
tan popular.
Las Especies de café.
La planta del café es de la familia de las rubiáceas del género
coffea, donde encontramos dos especies diferentes: Arábica y robusta.
La especie robusta se cultiva sobre todo en Africa, mientras que la especie
arábica es la que presenta mayor diversidad a causa de las mutaciones
y la adaptación a tierras y climas distintos. La calidad de estas
variedades varía según la altura en que se cultiva y el tratamiento
que sigue. Con estos cafés se hacen las mezclas (blends) de variedades
y procedencias dispares para mejorar el aroma y el gusto del café.
Zonas de producción.
Todas las variedades son propias, en sentido agrícola, de climas
tropicales : los que dominan las zonas del mundo están entre los
trópicos de Cáncer y de Capricornio. En América : México,
Antillas, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá,
Colombia, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Perú, Guayanas y Brasil.
En Africa : Kenya, Uganda, Tanzania, Zaire, Rwanda, Madagascar, Costa de
Marfil, Angola y Etiopía. En Asia, India, Borneo, Indonesia y Vietnam.
El Cultivo.
Las flores de las plantas del café ( cafetos ) son pequeñas,
blancas y olorosas, reunidas en grupos en las axilas de las hojas. Los frutos
son de la medida y del color de una cereza y están formados por dos
granos de café envueltos en una membrana.
La Recolección
La recolección de los granos de café es un proceso largo y
minucioso. Primero han de madurar las cerezas hasta que alcancen un color
rojizo. Los recolectores repasan los cafetos y recolectan una a una las
cerezas maduras. Así el proceso se alarga hasta que todos los frutos
maduran completamente.
El Tratamiento
Cuando la recolección se ha realizado de forma selectiva, es decir,
solamente las cerezas maduras, los granos se tratan por un laborioso método
de limpieza a base de agua. Durante este proceso se separa la pulpa y se
seleccionan los granos. Posteriormente se extienden para su secado y se
realiza la criba de los granos de superior calidad.
Existe también el denominado método seco, si bien el método
húmedo es el que logra los cafés más apreciados.
El tueste
Los granos son sometidos a un proceso de tueste durante el cual pierden
peso y se desarrolla el aroma y el gusto típico del café.
Cada clase de grano tiene un tiempo y tipo de tostado óptimos, cuyas
variaciones alteran el sabor final. Podemos distinguir tres tostados distintos:
Ligero: de delicado sabor.
Medio: de sabor fuerte.
Completo: elimina la acidez y confiere un sabor amargo.
El tostado
de los distintos cafés debe, necesariamente, hacerse por separado,
siguiendo un proceso de tostado diferenciado, pues como hemos dicho, cada
café tiene su punto de tueste óptimo. La torrefacción
de los granos de café requiere unos cuidados y un saber hacer que
sólo los años de experiencia y los métodos tradicionales
son capaces de realizar.
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