Uno - Cristalería

La cristalería es un elemento fundamental a la hora de saborear el whisky. Escoja un vaso que preserve los aromas. No utilice vasos tradicionales, ya que éstos están especialmente diseñados para whisky con soda. Lo mejor es un vaso especial para catar el whisky, (un catavinos) que es lo mismo que una copita tradicional de jerez, pero un poco más en forma de cubo. Una copa de coñac o una copa de vino también servirán. El vaso debe estar muy limpio, para poder evaluar, en todos sus matices, el color del whisky.

Si quiere catarlo como un profesional, debe cubrir el vaso durante el proceso. porque el sabor del whisky puede sufrir cambios al entrar en contacto con el aire.

Dos - Agua

Todos los whiskies admiten que se les añada un poquito de agua. Esto suaviza los elementos químicos y potencia del aroma. Como podrá comprobar si lo saborea antes y después de añadirlo.

Si el agua del grifo esta medianamente libre de impurezas puede ser suficiente, pero sin duda la mejor es la propia agua con la que el whisky fue hecho. Esto a veces es difícil de obtener. El agua escocesa generalmente es pura y cristalina.
En general cualquier agua limpia embotellada sin gas es ideal. El agua debería ser fresca, pero no congelada. El hielo apaga el aroma.