·--Los jamones deben conservarse a una temperatura no superior nunca a los 15 grados, y protegidos de la luz solar. ·--Las lonchas de jamón deben cortarse sin haber eliminado totalmente el tocino que las envuelve. Ello repercute en la jugosidad y en el sabor. ·--En su aspecto puramente nutritivo, el jamón y los embutidos son de idénticas características que la carne, aunque conteniendo menor cantidad de agua. ·--Los embutidos y fiambres, lo mismo que el jamón, son alimentos muy indicados para ser consumidos en días de excursión al aire libre, pues son altamente energéticos. ·--Si se mezclan en una misma elaboración alimentos ahumados con otros que no lo son, el sabor del conjunto puede verse afectado y parecer ahumados todos los ingredientes. ·--Antes de proceder a freír salchichas, convendrá pincharlas con una aguja, para evitar así que revienten. ·--Si se desea asar embutidos, es recomendable previamente sumergirlos en agua hirviendo durante un par de minutos, pincharlos luego con una aguja y untarlos finalmente con un poco de aceite o mantequilla. ·--Si se someten a la acción del fuego con rapidez las salchichas y embutidos, no pierden nutrientes ni vitaminas. ·--Para evitar que las morcillas se revienten al freírlas, convendrá rebozarlas previamente en un poco de harina. ·--Toda comida a base de embutidos y jamón debe completarse con el aporte de vegetales, huevos y leche. ·--Deben aprovecharse los líquidos que acompañan a las conservas en su envase, pues en ellos se ha depositado gran parte de los nutrientes propios del alimento conservado. ·--Los productos llamados de semi-conserva deben guardarse en el refrigerador hasta el preciso momento en que vayan a ser consumidos o elaborados. ·--La clave para obtener de los platos precocinados toda su riqueza culinaria radica en correctamente las dos fases básicas: descongelación y calentamiento posterior. ·--Conviene realizar la descongelación de los platos preparados a temperatura ambiente, o si se tiene prisa, a temperaturas de refrigeración. ·--Un método casero para calentar los platos precocinados, muy efectivo, es someterlos al baño María. También se pueden someter a la acción del horno o del microondas. ·--La temperatura ideal que debe alcanzar un plato precocinado en el momento de ser consumido oscila entre los 65 y 70 grados. ·--Los embutidos y fiambres deben servirse distribuidos en los platos de una manera estética, cortados en rodajas o lonchas finas y regulares. ·--El jamón se debe cortar en lonchas finas, de grosor regular; así resultará más sabroso y más blando. ·--Nunca se deberán dejar los cortes del jamón o los embutidos sin cubrir con aluminio o plástico, porque el producto se reseca y oscurece, perdiendo también sabor. ·--Para asar embutidos y fiambres, hay que sumergirlos antes en agua hirviendo durante un par de minutos, y pincharlos; luego habrá que untarlos con mantequilla. ·--No debe eliminarse totalmente el tocino que envuelve las masas musculares del jamón, porque colabora a la calidad del sabor. ·--Todos los fiambres y embutidos deben conservarse, hasta el momento de ser consumidos, en lugares frescos y secos. ·--En los platos combinados de entremeses, hay que buscar un equilibrio nutritivo. Se alternaran productos vegetales y conservas con los embutidos. ·--Las conservas, una vez abiertos los envases, se comportan como los alimentos frescos. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de manipularlos y guardarlos. ·--Deben desecharse todas aquellas conservas cuyos envases desprendan aire, gas u olores extraños. ·--Un buen chef aprovechará el liquido que acompaña al alimento conservado, en beneficio del sabor y de la riqueza nutritiva ·--Hay productos, entre ellos muchos vegetales, que mejoran de aspecto y de sabor al ser conservados. Deben ser preferidos a la hora de preparar los entremeses. Mientras no se abran los envases, las conservas pueden mantenerse a la temperatura ambiente sin riesgo alguno. Una vez abiertos, hay que guardar el producto en el frigorífico. ·--La mayoría de las hortalizas se envasan ya escaldadas. Esta circunstancia debe ser tenida en cuenta en el momento de su utilización culinaria.