Pequeños apuntes sobre la historia del tabaco

El tabaco es una planta nativa del continente americano, algunos historiadores ubican su cuna en la Península de Yucatán. Por lo tanto, se dice que sus pobladores, los antiguos mayas, fueron los primeros en cultivarlo y disfrutarlo, y cuando su cultura se disolvió, las tribus que derivaron de ella se llevaron consigo los conocimientos del tabaco hacia El Caribe, el norte y el sur de América.

En 1492 al descubrir el Nuevo Mundo, Colón no le dio mucha importancia al tabaco ya que sus prioridades se centraron en el oro. Sin embargo, algunos de sus acompañantes, empezando por Rodrigo de Jerez, cayeron rápidamente en el hábito de fumar, el cual más adelante fue adquirido por los conquistadores y después por los colonizadores, y así, poco a poco, se fue introduciendo el nuevo vicio en España y Portugal.

Años después, este hábito llegó a Francia a través de su embajador en Portugal, Jean Nicot (quien parece ser fue quien le dio el nombre a la nicotina, Nicotiana Tabacum).

En Gran Bretaña todo el mundo sabe que Sir Walter Raleigh fue el responsable de introducir  en su país, el tabaco y la nueva moda de fumar.