
Está formada por catorce municipios del extremo meridional de la provincia de Zaragoza, entre los cursos de los ríos Huerva y Jalón. La extensión es de algo más de 17.000 hectáreas. Sus suelos son ocres y pedregosos, de escasa fertilidad, pobres en materia orgánica. Las variedades utilizadas son: macabeo, garnacha blanca, moscatel romano y parellada para los vinos blancos; garnacha, tempranillo, cariñena, juan ibáñez, monastrell y cabernet sauvignon para los tintos. Existe una variedad autóctona llamada vitadillo, con la que se están realizando diversas pruebas. Los tintos jóvenes de esta denominación de origen suelen ser alegres y afrutado, con tonalidades rojovioláceas. Los de crianza son sabrosos, amplios y equilibrados y los reserva son elegantes.