
La viña en Lanzarote es uno de los cultivos más representativos. El terreno es volcánico y la superficie de viñedo es de 2.500 hectáreas. Se distinguen dos zonas productoras en la isla: la centro-sur y la norte, donde se sitúa Haria-Yé. Los suelos están cubiertos de una capa de ceniza volcánica o picón, capaz de absorber la humedad nocturna. El cultivo se realiza en hoyos con el fin de resguardarse de los calurosos vientos procedentes del Sáhara. Las lluvias son muy escasas. Los vinos más característicos son los blancos elaborados con la malvasía, pequeña uva de escaso rendimiento pero de gran calidad de aroma y sabor. Otras variedades utilizadas son: diego, listán blanca, listán negra, burrablanca y negramoll.