La Denominación de Origen Ribera del Duero ocupa ambos márgenes del Duero y está constituida por municipios de cuatro provincias: 59 de la provincia de Burgos, 19 de Valladolid, 6 de Soria y 4 de Segovia.

El clima de la comarca es mediterráneo templado, cálido y seco. Las lluvias son de medias a escasas, los veranos son secos y los inviernos rigurosos. La elevada altitud de la zona aporta un extraordinario factor de calidad produciendo vinos aromáticos, afrutado, finos y muy elegantes.

Las características de los suelos de la D.O. Ribera del Duero son excelentes para la producción de buenos vinos. Está enclavada en un gran zócalo antiguo arrasado y en parte cubierto por sedimentos dendríticos del terciario de gran espesor y constituido por arenas limosas o arcillosas. En los cerros afloran las margas, abunda la cal y el pH está comprendido entre 7 y 8,5. La uva es de gran calidad por darse en suelos de buena textura, medianamente calizos y bajos en contenido de materia orgánica.

En la Ribera del Duero existen veintisiete variedades diferentes; las principales uvas que se cultivan son:

Tinta del País

85,53 %

Albillo

4,71 %

Jaén

2,63 %

Garnacha

2,59 %

Malvasía

1,94 %

Valenciana Tinta

1,48 %

Otras variedades

2,12 %

Las variedades autorizadas por el Consejo Regulador son: Albillo, tinta del País, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Malbec y Merlot.

Características generales de los Vinos Ribera del Duero

Los vinos de la ribera del Duero son múltiples y muy variados. Produce vinos rosados y vinos tintos, siendo estos últimos los que han adquirido mayor notoriedad y empiezan a ocupar los mercados del mundo.

Vinos Rosados. Son ligeros, acidulos, frescos y sabrosos. Elaborados con "tinto fino" a veces en conjunción con Garnacha y actualmente a veces con algo de Cabernet.

Vinos Tintos. Existen dos grupos fundamentales: jóvenes (de consumo rápido) y envejecidos en roble (crianza, reserva y grandes reservas)