El origen de la vid en la provincia de Valencia es antiquísimo, excavaciones arqueológicas en las estaciones prehistóricas de San Miguel (Liria) y La Bastida de les Alcues (Mogente) han demostrado que los íberos cultivaban la vid y elaboraban vino de forma organizada, posteriormente, y en cada una de las etapas históricas el vino siempre ha tenido una gran importancia social y económica.

El cultivo de la vid en la Comunidad Valenciana tiene una gran importancia socioeconómica, ya que un porcentaje elevado de la población agrícola cifra como primera fuente de ingresos los procedentes del sector, así como, un gran valor histórico y cultural, ya que el vino desde la prehistoria es algo más que un medio de subsistencia, es un patrimonio cultural y artístico del pueblo valenciano que posee una arraigada tradición enológica.

CLIMA:

El clima en el territorio de la D.O. Valencia se caracteriza, en lineas generales, por tener un clima mediterráneo con fuertes tormentas y aguaceros en Verano y Otoño. El régimen térmico oscila entre los 38ºC. en verano y - 4ºC. en invierno, situandose la média en unos 15ºC. La pluviometría es de unos 500 mm. de media anual, con máximos en el periodo octubre - diciembre. La insolación media es de unas 2.700 horas/año,

SUELOS:

El viñedo se localiza, fundamentalmente, en suelos del Mioceno y Cuaternario, pardos, escasos de humus en sus horizontes superiores y con caliza oresente con carácter general, lo cual favorece la calidad de los vinos. Carecen de horizontes impermeables, por lo que no suele haber problemas de drenage.

VIÑEDO

SUPERFICIE INSCRITA: Sobre las 17.355 Has. Repartidas entre 11.800 viticultores.

VARIEDADES:

Blancas: Macabeo, Malvasía, Merseguera, Moscatel, Pedro Ximenez, Planta Fina, Planta Nova, Tortosí, Verdil, Chardonnay y Semillon Blanc

Tintas: Garnacha, Monastrell, Tempranillo, Tintorera, Forcayat, Bobal, Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir

DENSIDAD Y MARCO DE PLANTACION:

La densidad de plantación no será inferior a 1.600 ni superior a 2.500 cepas por hectárea.

La poda se efectuará en vaso o en espaldera con tres o cuatro brazos y pulgares a dos o más yemas vista, dependiendo de las exigencias de cada variedad y siempre que no supere la cantidad de veinte yemas por cepa.

No obstante lo anterior, el Consejo Regulador. podrá autorizar la aplicación de nuevas prácticas culturales, tratamientos o labores que, constituyendo un avance en la técnica vitícola, se compruebe no afectan desfavorablemente a la calidad de la uva o del vino producido.