CAPRICORNIO

Los Capricornio son perseverantes, ambiciosos; y, aunque les gusta las cosas buenas, son más bien prudentes y conservadores respecto a la comida. A pesar de que no sea del todo exacto, pues gastan mucho en cosas buenas, los Capricornio tienen pasión por ser ahorradores, por hacer que las cosas duren y sacar el mejor partido de sus compras y su cocina.

En la vida cotidiana, les gusta el mínimo de adorno y tienden a comidas preparadas rápidas y económicamente. Admiran especialmente una comida buena, sólida y sencilla, sin guarniciones innecesarias. Ellos mismos pueden hacer milagros culinarios con un material mínimo.

La sal de nacimiento de Capricornio es el sulfato cálcico. La carencia de este elemento puede dar lugar a estragos en los jugos gástricos, a trastornos intestinales e incluso a reumatismos. El fosfato de calcio puede tomarse en pastillas pero, como hemos visto con los Cáncer y Escorpio, se encuentra en el queso fresco, pan completo y cebollas -excelente mezcla para los Capricornios- y en los puerros, ciruelas, col, leche y zumo de zanahorias.

Sin embargo, por muy importantes que sean estos alimentos para la salud del Capricornio, éste está lejos de ser un maniático y no puede erigirse en regla el que sea defensor de los productos sanos. Para complacer a un Capricornio de cualquiera de los dos sexos, hay que poner énfasis en un plato que llene -en los asados, en el jamón estilo Virginia y, si uno se aventura en el campo de la cocina extranjera, dirigirse más a la substancial Europa central o Hungría, que a los epicúreos manjares de Francia.

Esto suena a como si tuvieras que estar súper atento respecto al Capricornio. No te preocupes. Este signo del Zodiaco puede caracterizarse por la prudencia, el conservadurismo y la reluctancia a las aventuras culinarias, propias del Sagitario, pero, una vez superado esto, el Capricornio es de confianza, un amigo leal, puntual y siempre se acuerda de responder bien por su parte.

Un punto bien conocido es que a los Capricornios no se les persuade fácilmente en favor de los sustitutos. Les gusta lo desacostumbrado, cuando realmente es lo mejor en su campo. Una imitación de caviar no está hecha para ellos, aunque algo auténtico y de corazón lo aceptarán probablemente con rapidez.