LEO
Dos puntos a recordar respecto a los hombres Leo, cuando no también las mujeres, es que suelen ser grandes comilones, con un apetito que perdura después de cada comida, y, asimismo, que a menudo, les gusta beber más que el que más;
un Leo probablemente preferirá una gran garrafa de vino barato ante él que media botella de uno de mejor calidad. Por otra parte, los Leo también pueden tener sentido crítico.
Algunos de ellos pueden ser de esos gourmets con aires espectaculares, a los que gusta mostrarse, ante todo, como gente con un paladar exquisito. Pero no olvidéis que los nacidos bajo el signo de Leo generalmente vuelven para que se
les eche una mano. La mujer Leo muy a menudo no está domesticada y no le gusta cocinar; pero le encanta comer en ambientes grandiosos, aunque muchas estarán encantadas con una comida al fresco, o una barbacoa o picnic.
Aunque poseen una gran vitalidad, los nacidos bajo este signo del Zodiaco tienen que vigilar que no se canse demasiado su corazón al hacerse mayores. Esto naturalmente debe repercutir en la dieta, en la que suelen excederse. Su sal de
nacimiento es el fosfato de magnesio, que ayuda a la formación del tejido nervioso, a mantener la normalidad en la presión de la sangre y en la flexibilidad de los músculos. Aunque esta sal puede tomarse en pastillas, existen, como respeto a las otras sales de nacimiento, un gran número de alimentos ricos en fosfato de magnesio. Les vegetales recomendados son:
col, guisantes, remolacha y lechugas. Las ciruelas poseen un alto contenido tanto en fosfato como en magnesio.
Los Leo generalmente prefieren comidas sustanciosas a platos exquisitos, aunque hay excepciones a esta regla, como ya hemos indicado; y, si averiguas el gusto especial de un Leo en este aspecto serás premiado con el gran entusiasmo con él o ella te lo agradecerá. Pero, en conjunto, les gusta más los platos como spaghetti a la Boloñesa que langosta en aspic, y una buena paella mucho mejor que un lenguado a la Verónica. Tienen también debilidad por lo agridulce, tanto
en platos occidentales como orientales, y la mayoría de ellos prefieren un postre dulce a galletas y queso. A algunos Leo (admitámoslo, una minoría pero no tan pequeña) realmente no les gusta el queso.
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